Etiquetado: Política

El [Estado | Genralitat] virus opresor

“Las calles serán siempre nuestras”, se han hartado de gritar miles de personas en Cataluña en los últimos meses, con el zumbido de fondo de los helicópteros tratando de controlar el movimiento de la masa “oprimida”. Este grito de guerra contra el “estado opresor” se ha extinguido en el momento en el que ha llegado un virus, un bicho microscópico que ha barrido las calles de muchedumbre y las ha llenado de silencio.

¿Un virus “opresor”? Sin ánimo de banalizar, el coronavirus (lo de corona, con el odio hacia el Borbón, no deja de tener gracia) ha reordenaos, de momento, las prioridades. En el momento en que su sombra se ha extendido, se ha confinado a miles de personas de un plumazo y no ha ardido ni un contenedor. Las calles son del virus.

De las portadas ha desaparecido “el tema”. El “maldito tema” que nos ha impedido en los últimos años levantar la cabeza del terruño y ver más allá del límite de nuestros exaltados sentimientos patrios o regionales. EEl COVID-19 nos ha quitado la barretina o la boina con una sencilla ráfaga de viento. Y lo mejor: sale a flote un sentimiento de unidad que recose el desgarrón del puñetero procés.

Incluso los partidos de ámbito nacional se han puesto de acuerdo en algo. Ante las ruedas de Sánchez vacías de periodistas y contenido, la oposición ofrece su apoyo casi sin fisuras (siempre hay espacio para colocar un reproche al Gobierno).

Bienvenida la unidad. Bienvenido el acuerdo. Bienvenida la reconciliación, parcial, que ha traído el bicho. El conocido enemigo exterior que aglutina a la población en torno a la autoridad, está, por desgracia, muy vivo. Pero siempre hay aspectos positivos que conviene subrayar. Seguiremos después de esta larga pausa. Total, las calles ya no son nuestras, son suyas, y estamos confinados. Aprovechemos el tiempo.

 

Tórtolas turcas, turcos, culturas y lenguas

tortola comun

Tórtola común (la Nostra)

Esta mañana, una vez más, escuchaba el canto de las tórtolas. Abundan. Hace algo más de veinte años, sin embargo, también había tórtolas, pero eran distintas. Las de entonces eran las de toda la vida, las tórtolas comunes, una especie migratoria que hoy apenas se ve. Las tórtolas de esta mañana son tórtolas turcas, que, por lo menos en parte, ha desplazado a las comunes. Las tórtolas turcas no son las únicas que se han hecho sitio en nuestra tierra. El visión europeo también está en aprietos por la aparición e invasión del visón americano. O los cangrejos de río autóctonos, también confinados en algunos rincones por la aparición del cangrejo americano. Sigue leyendo

Parlant més seriosament

Ha estat bé la moguda del darrer post. Tot i això, quan he dit que vaig més enllà, em refereixo a que no em fixo només en la polèmica concreta, sinó en les regles del joc, en el seu origen i en la necessitat de mantenir i respectar l’ordre establert, que en el seu dia ens vam donar i aprovar en referèndum. Sigue leyendo