Etiquetado: inmigración

Europa (y España) se suicidan

En menos unos días hemos visto en los medios de comunicación estas noticias:

El cóctel es explosivo y la conclusión es una: Europa a autodestruye y lo peor es que hace muchos años que se sabe.

El caso de España es paradigmático. Hace ya muchos años que no cubrimos la tasa de reemplazo generacional. Esto no es una opinión, es un dato constatable. Con apenas un hijo de media por mujer, era cuestión de tiempo: mueren más de los que nacen.

Por primera vez, los pensionistas han salido a la calle, porque se ha comprobado que el sistema quizás no se sostiene ni se sostendrá en el futuro. Cada vez hay menos trabajadores por pensionista y -para acabarlo de arreglar- con salarios inferiores.

La pregunta es obvia: ¿Cómo se va a financiar el sistema de pasiones? ¿Quién trabajará y cotizará para que los jubilados lleguen a fin de mes?

El problema de la natalidad y las pensiones entronca aquí con la inmigración. Europa necesita brazos pero no quiere inmigrantes. Bueno, les quiere previa selección. ¡Ah! Buena jugada (buen intento). Aquí no queremos hijos, tampoco inmigrantes… Entonces, ¿qué queremos? Porque alguien tendrá que pagar la fiesta del estado del bienestar.

Quizás por eso, para reducir el coste sanitario, llega la eutanasia. Porque, no nos engañamos, una vez abierta la puerta, ¿por qué mantener a un anciano con demencia? La línea es muy fina y si se cruza se puede intentar justificar barbaridades.

Será coincidencia o no, pero estas tres noticias merecen nuestra atención. Y la pregunta que yo me hago es por qué no ha habido en estos años ni un solo politico o pensador influyente que haya querida facilitar a las familias tener los hijos que hubieran deseado. Tal vez porque no quedaba progre.

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La globalización de la indiferencia

20130709-212040.jpg “En este mundo de la globalización hemos caído en la globalización de la indiferencia. ¡Nos hemos acostumbrado al sufrimiento del otro, no tiene que ver con nosotros, no nos importa, no nos concierne!”

Con estas palabras del Papa Francisco en Lampedusa me vino a la cabeza alguna de las escenas que más o menos manipuladas mostraban los diarios, con bañistas tomando el sol en la playa “junto” a cadáveres de inmigrantes ahogados durante su viaje en patera hacia Europa…

Polémicas periodísticas al margen, me han conmovido profundamente la homilía del Santo Padre en Lampedusa. No sobra ni una coma. La indiferencia ante el dolor ajeno del “hermano” que deja su vida en el intento de alcanzar una vida mejor.

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Salir por piernas

En los últimos meses, me he dedicado a preguntar a algunos latinoamericanos que viven en nuestro país qué les trajo aquí. No es fácil tomar la decisión de dejarlo todo y venirse con lo puesto. Hace unos días, un conocido me espaciaba cómo a principios de este siglo cientos de miles de personas abandonaron su país (me he molestado en buscar las estadísticas, pero no son demasiado fiables, como las cifras de las manifestaciones…).

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