Lo peor se llama Pedro y se apellida Sánchez

Me referí al actual presidente del Gobierno hace unos días, pero como dispone de poco tiempo para ganar –no lo ha conseguido todavía– unas elecciones, su gabinete parece una agencia de publicidad.

Desde que se hizo con el poder gracias a un acuerdo a no se cuántas bandas, le hiperactividad de los socialistas es inquietante, principalmente porque cada vez que abren la boca es para sacar de su jurásico arsenal ideológico alguna iniciativa o propuesta peor que la anterior.

  • Gastará más.
  • Subirá –claro– los impuestos a todo el mundo: empresas, clases altas y, cómo no, clases medias y bajas.
  • Con lo anterior, conseguirá ralentizar la actividad económica y, por tanto, la creación de empleo, etc. Medidas de la izquierda más ortodoxa y petarda que han demostrados su ineficacia cada vez que se han tomado.
  • Ya ha abierto la puerta a la eutanasia, el ingrediente de ingeniería social que les faltaba tras las desastrosas etapas de Felipe González y José Luis Rodríguez.
  • También ha proyectado su siniestra sombra sobre la educación. El resumen es que es el estado quien educa a tus hijos: ataque a la escuela concertada, a la enseñanza de religión y la nueva asignatura para configurar “correctamente” los cerebros de nuestros hijos.
  • ¿Y qué ha pactado con los nacionalistas? Lo cierto es que no lo sé, pero me lo puedo imaginar. Algo que ver con los presos de ETA y los actuales políticos catalanes pendientes de juicio, diálogo mientras los nacionalistas que ocupan las instituciones insultan día sí y otro también a España y los españoles…
  • En este último punto, contrasta la inutilidad de Rajoy con el regate en corto de Sánchez, pero hay un asunto que está claro: los independentistas, con más o menos tino, desean la independencia. Por eso, el diálogo solamente puede circunscribirse a asuntos muy concretos.

Son algunas de las cosas que me horrorizan de este gobierno. Ya no es pensamiento líquido: es gaseoso y superficial. Porque –que nadie se engañe– a Sánchez únicamente le interesa gobernar para acabar de destrozar la sociedead. Y lo demás le importa un pito, por eso pagará los peajes que sean necesarios.

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Papelón de Sánchez y Torra: un dúo explosivo

Titulo así porque pasan muchas cosas y muy rápidamente: desde agosto de 2017 hasta hoy, hemos vivido en una centrifugadora y comprobado, una vez más, la falta de altura de nuestros políticos.

Pedro Sánchez y el nuevo Gobierno de los 85 diputados

  • Pedro Sánchez echó en dos días al PP del Gobierno y Rajoy y compañía todavía no han aterrizado… Pedro Sánchez ha demostrado ser audaz y muy hábil en este tipo de maniobras.
  • Está claro que una jugada así no se monta en dos días, el plato estaba precocinado y con la sentencia Gurtel encontró la excusa esperada para ejecutarla.
  • Con los diputados que tiene, parece más que temerario e irresponsable intentar agotar la legislatura, pero su apuesta es a todo o nada.
  • Es evidente que pagará peajes, aunque desde los diarios de Madrid los están descubriendo cada vez que alguien pestañea.
  • El PSOE no se ha caracterizado por su seriedad –salvo contadas excepciones– y usa la mentira sin reparos y sin rubores. En lo que lleva de presidente, Pedrito ha confirmado mi teoría varias veces, incumpliendo varias promesas.
  • Entre los peajes ya conocemos la entrega de RTVE a Podemos, la subida de impuestos, el incremento del gasto y la promesa de legalizar la eutanasia: una receta clásica de la izquierda española.
  • Creo que lo único bueno es que se acaba la parálisis del tema catalán, aunque después de lo que se ha dicho sobre la reunión del día 9 lo único interesante es que el Gobierno cumpla con los compromisos contraídos en asuntos como inversiones y competencias.

Torra, Torrent, Puigdemont…

  • Torra actúa como una peonza chocando con todas las paredes y desconcertando a todo el mundo, especialmente a los suyos. Es, como sus predecesores, un maleducado. La “epístola” que enviaron al Jefe del Estado era insolente y retrató a los tres firmantes.
  • Puigdemont sabía lo que hacía eligiendo a Torra, una marioneta para prologar la tensión institucional. Dice que va a hacer A, luego cambia de opinión y piensa B, y finalmente intenta hacer un A-B que acaba siendo C, y normalmente C equivale a ridículo.
  • ERC quiere gobernar, el PDCAT no se sabe y los consejeros de Puigdemont están obsesionados con mantener a su padrino con vida política a cualquier precio.
  • El numerito de los Juegos Mediterráneos –ausencia de Torrent y paripé de Torra– subraya su falta de talla política. Nos representan a todos como presidente del Parlament y de la Generalitat.
  • Otro numerito: el de Washington. Lamentable. ¡Qué vergüenza! Podemos estar de acuerdo o no en que los políticos del procés estén en prisión preventiva o no –yo preferiría verlos en su casa, aunque la fuga de Puigdemont no ayuda– o si el delito es rebelión o no –en mi opinión no– pero no son presos políticos. Recordemos las sesiones del Parlament del 6 y 7 de septiembre y lo sucedido desde entonces.
  • La estrategia continuada basada en intentar desacreditar al Estado Español ya ha traspasado todas las líneas rojas y se ha constituido en un insulto para millones de personas. Su desafío al Estado de Derecho ha traspasado todas las líneas rojas y continúa, con actuaciones en el Parlament como la de ayer o las idas y venidas sobre de qué carajos hablará en reunión con el presidente del Gobierno.

En definitiva: lamentable panorama. Y cuidadito con la economía, en Madrid y en Barcelona. El procés está pasando factura y la nueva política económica del tutelado Sánchez puede hacerlo.

Europa (y España) se suicidan

En menos unos días hemos visto en los medios de comunicación estas noticias:

El cóctel es explosivo y la conclusión es una: Europa a autodestruye y lo peor es que hace muchos años que se sabe.

El caso de España es paradigmático. Hace ya muchos años que no cubrimos la tasa de reemplazo generacional. Esto no es una opinión, es un dato constatable. Con apenas un hijo de media por mujer, era cuestión de tiempo: mueren más de los que nacen.

Por primera vez, los pensionistas han salido a la calle, porque se ha comprobado que el sistema quizás no se sostiene ni se sostendrá en el futuro. Cada vez hay menos trabajadores por pensionista y -para acabarlo de arreglar- con salarios inferiores.

La pregunta es obvia: ¿Cómo se va a financiar el sistema de pasiones? ¿Quién trabajará y cotizará para que los jubilados lleguen a fin de mes?

El problema de la natalidad y las pensiones entronca aquí con la inmigración. Europa necesita brazos pero no quiere inmigrantes. Bueno, les quiere previa selección. ¡Ah! Buena jugada (buen intento). Aquí no queremos hijos, tampoco inmigrantes… Entonces, ¿qué queremos? Porque alguien tendrá que pagar la fiesta del estado del bienestar.

Quizás por eso, para reducir el coste sanitario, llega la eutanasia. Porque, no nos engañamos, una vez abierta la puerta, ¿por qué mantener a un anciano con demencia? La línea es muy fina y si se cruza se puede intentar justificar barbaridades.

Será coincidencia o no, pero estas tres noticias merecen nuestra atención. Y la pregunta que yo me hago es por qué no ha habido en estos años ni un solo politico o pensador influyente que haya querida facilitar a las familias tener los hijos que hubieran deseado. Tal vez porque no quedaba progre.

Quim Torra, quina vergonya

Ara que en Rajoy ha plegat, el ninotet Torra i en Puigdemont han trobat al Rei per a seguir fent el ridícul.

  • La carta dels tres M. H. és massa llarga, un intent de provocació frustrat i està basada en uns fets manipulats que, a més, xoquen amb el seu argumentari anterior.
  • La inauguració i el misteri de la participació o no de Torra estava lligada a la reacció del Rei i l’actual govern espanyol quan aquesta es va traslladar de Zarzuela a Moncloa. Silenci administratiu. Les formes no són aquestes. I menys “trencar” les relacions amb la Corona. Patètic. Una CCAA “trencat” amb el Cap de l’Estat…
  • La presència de Torra a la llotja i prèviament amb els anomenats CDR deterioren la imatge de Catalunya i carregant-se un projecte molt important per a Tarragona.
  • La visita a Berlín… En fi. No tinc paraules.

Quimet, referir-se al mandat del 1 d’octubre ja cansa. No hi ha més arguments?

Quimet, per dignitat, deixa-ho. Ets un ninot trencat en mans d’altre ninot trencat. I, a més a més, no tens personalitat. Cap personalitat.

Per cert, llibertat als polítics presos. I a Sandro Rosell. Una polsera telemàtica i cap a casa.

Ah! Llarena, al tanto! La instrucció pot caure com un castell de cartes si algú no veu violència per enlloc.

Puigdemont el kamikaze, Rajoy el indolente

El amigo Carles Puigdemont, que llegó a la presidencia de la Generalitat de rebote, se ha propuesto llegar hasta el final de su vida política arrasando con lo que haga falta. Hoy escribe un tuit en el que exige al rey de España “pedir perdón” para ser bienvenido a la “República de Catalunya”. Una provocación más del “exiliado” en Waterloo.

Su afán por no perder protagonismo –sería su muerte política– ha provocado, entre otros daños, una demora en la formación de un nuevo gobierno autonómico. Han pasado dos meses desde las elecciones en las que el voto independentista se estancó y en las que se confirmó la división de la sociedad catalana.

Puigdemont está dispuesto a romper lo que haga falta. Aprovecha la torpeza del Gobierno español para modificar su táctica e intentar mantener la cuerda tensa, tan tensa que amenaza con romperse.

Desde su huida a Bruselas, únicamente ha tratado de provocar inestabilidad política y social, con sus consecuentes efectos, por ejemplo, en la economía. Y hoy, tras las decisiones de Roger Torrent y Ada Colau de dar la espalda al Rey en la inauguración del Mobile World Congress, ha vuelto a dar una vuelta de tuerca para recordar a todo el mundo que todavía existe.

@KRLS y su entorno han construido un argumentado que no se sostiene por mucho que se empeñen, pero que vende entre sus seguidores. Pero, amigo, desde Waterloo no se puede tomar el pulso a una sociedad dividida. Todo le llega a través de terceros. Y todas sus propuestas para formar gobierno son fruto de esa historia que han montado y adornado, eliminando episodios como el de los días 6 y 7 de septiembre, y que culmina con los 10.000 votos que separan los resultados electorales de JxC de ERC, cuyo candidato se encuentra en prisión preventiva.

Además, el expresidente –lo siento, pero es “ex”– y sus exconsellers han dejado en la estacada a los que se encuentran en prisión o en libertad bajo fianza. Les ha complicado la vida, pero parece que no le importa.

Rajoy: tienes un “pollo de cojones”

En la grabación de una videoconferencia que Puigdemont mantuvo desde Bruselas con sus chicos de Barcelona afirmó que España “tiene un pollo de cojones“. Sí, en esto le doy la razón, entre otras cosas porque el pollo es él y los que le susurran a la oreja impulsando la estrategia kamikaze que ha adoptado.

Teniendo en frente a Rajoy, pendiente de los pactos que sostienen su gobierno, no es difícil mantener la tensión. Además, cada vez que algún miembro relevante del PP abre la boca mete la pata. Son incapaces de acertar. Se lo ponen a huevo.

155, justicia y presos

Está claro, por otra parte, que la permanencia en prisión de Junqueras, los Jordis y Forn no tiene ningún sentido. Además del daño personal inflingido a cada uno de ellos y a sus familias, mantenerlos en prisión es, en mi opinión, un error grave del poder judicial que mantiene viva la llama del independentismo.

Llarena debe liberarlos y la vida misma se encargará de poner a cada uno en su sitio, como el resto de investigados. Es preocupante, además, la sensación de que los delitos de los que se les acusa puedan ser desmontados por una instancia superior europea. ¿Está invadiendo la justicia el espacio que Rajoy les ha dejado en la política? Está claro que la han “liado parda”, pero la judicatura debe hilar muy fino en la interpretación de las leyes.

La maldición de los equidistantes

Los que nos sentimos entre dos frentes observamos con impotencia cómo Puigdemont desvaría. Vemos claro que Cataluña debe tener un gobierno cuanto antes. Nos sonrojan las actitudes de algunos jueces y, sobre todo, de algunos miembros del Gobierno o del Partido Popular.

Personalmente, lo que más me preocupa es la falta de respeto por la verdad. Si no hay un reconocimiento por cada una de las partes de los errores cometidos, no hay posibilidad de reconciliación. Y cada día que pasa se deteriora la situación de Cataluña y de España.